La historia de María Jesús

María Jesús Saldes, 35 años

Esta es María Jesús, mamá de Antonia de 3 años y Francisca que viene en camino. Es psicóloga, vive junto a su marido e hijas en Puerto Varas con quienes es inmensamente feliz. Nadie pensaría que hace 22 años tuvo Leucemia y un trasplante de médula ósea le salvó la vida. Ella entiende muy bien la importancia de que existan cada vez más donantes de células madre sanguíneas porque, cuando le tocó enfrentar esta enfermedad, sólo podían trasplantarse quienes tenían un familiar compatible; es decir, sólo un 30% de quienes lo necesitaban. Jesús tuvo la suerte de que su hermana era su “gemela genética” y, tras duros momentos, logró salir adelante. Como tantas personas que han estado en su lugar, hace un llamado a tomar conciencia de que siendo donantes, podemos seguir cambiando la historia de muchos pacientes. “Ahora existe esta oportunidad y creo que no hay que dejarla pasar. No lo duden, podrán darle vida a una persona que lo necesita”.