Primer Aniversario de DKMS

El registro de células madre sanguíneas celebró un año en Chile con 18.400 potenciales donantes registrados.

Con la presencia de la subsecretaria de Salud, Dra. Paula Daza, la Encargada del Programa de Cáncer Infantil del ministerio de Salud, Dra. Myriam Campbell y el directorio y ejecutivos de DKMS Chile y DKMS Global, la fundación internacional entregó sus principales resultados y experiencia durante su primer año en el país.

Cerca de un 30% de los niños y un 40% de los adultos con cáncer de sangre necesita un trasplante de células madre sanguíneas, para lo que deben encontrar a un donante compatible. La existencia de un registro de potenciales donantes chilenos aumentará las probabilidades de que estos pacientes encuentren a su “gemelo genético” capaz de salvar sus vidas.

Santiago, 17 de abril de 2019.- Más de 18 mil son los chilenos inscritos en el único registro de potenciales donantes de células madre sanguíneas del país, que pretende aumentar las probabilidades de que personas con cáncer de sangre u otra enfermedad mortal del sistema sanguíneo puedan curarse de su enfermedad.

La región que concentra la mayor cantidad de donantes es la Metropolitana, seguida de la Región del Maule, luego Los Lagos y, en cuarto lugar, Biobío. Respecto de la edad y el sexo, desde la Fundación aseguran que la mayor concentración de inscritos está en las mujeres de entre 18 y 25 años.

En su primer año de funcionamiento en el país, DKMS Chile ha proveído seis donaciones a pacientes tanto a nivel local como en otras partes del mundo, dando nuevas oportunidades de vida a pacientes que han requerido un trasplante de células madres sanguíneas como única opción de cura.

La subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, destacó la importancia de abordar enfermedades como el cáncer en las políticas públicas del actual Gobierno. “DKMS es fundamental para apoyar el plan nacional de cáncer. Este plan busca prevenir, promocionar el diagnóstico precoz, pero también mejorar el acceso a tratamientos. Dentro del tratamiento está el trasplante de médula ósea, para las leucemias y los linfomas. El contar con una fundación que busque personas que sean donantes es un tremendo apoyo para la política pública de salud del Gobierno. Es un acto de solidaridad pura”, afirmó Daza.

Junto a lo anterior, el Dr. Alexander Schmidt, director médico de DKMS Global, comentó que la labor desarrollada por la oficina en Chile ha superado con creces toda expectativa. “Seis donaciones en un año es prueba de un trabajo increíble. DKMS se fundó en Alemania en 1991 y tuvieron que pasar dos años para hacer el primer trasplante. Esperamos que el registro siga creciendo en forma sostenida y lleguemos a los 20 mil donantes en 2019. A un año de la apertura, sabemos que tomamos la decisión correcta al venir a Chile, porque nos está ayudando a dar una mayor cantidad de segundas oportunidades de vida a personas de todo el mundo”, aseguró Schmidt.

“La importancia de contar con un registro en Chile radica, en primera instancia, en que aumentará la probabilidad de que pacientes de Chile y la región encuentren donantes, ya que la compatibilidad está ligada al origen étnico de las personas. Mientras más personas de origen hispanoamericano se registren en DKMS, mayor será la probabilidad de que pacientes con este origen encuentren a su “gemelo genético” y puedan tener una segunda oportunidad de vida”, explicó Anette Giani COO de DKMS Chile.

Encuentro donante - paciente

En la instancia, DKMS sorprendió con la coordinación de un encuentro sorpresa entre un niño de 16 años y su donante que le salvó la vida 7 años atrás, luego de donarle células madre sanguíneas. Sorprendentemente la donante, Josie Mamhambara es originaria de Zimbawe

“El conocer a Josie es una emoción demasiado grande. Ella es como un ángel, irradia felicidad, armonía. Yo la considero mi segunda madre. Todos quienes se inscriban pueden salvar la vida de alguien, y mientras más personas se registren más oportunidades de salvar vidas existirán”, comentó Ignacio Marín luego de conocer a su donante Josie .

“Cuando me llamaron no dudé en donar. Al principio en mi familia estaban preocupados, porque no sabían exactamente en qué consistía el procedimiento y creyeron que podía ser perjudicial para mi salud, pero una vez que entendieron todos me apoyaron”, comenta Josie Manhambara.