Todo lo que debes saber de la ley Sanna

Vigente desde febrero de 2018, la ley 21.063 garantiza un seguro para los padres y madres que necesitan acompañar a sus hijos con enfermedades graves o en riesgo vital. En este artículo te explicamos en qué casos se puede utilizar y cómo solicitarlo.

La ley 21.063, que crea el Seguro para el Acompañamiento de Niños y Niñas (Sanna), fue promulgada en diciembre de 2017 como una respuesta ante la necesidad de una licencia específica para los padres y madres de niños con enfermedades graves de riesgo vital, quienes antes debían recurrir a licencias psiquiátricas o de otro tipo, para poder ausentarse del trabajo y acompañar a sus hijos.

Información dispuesta en la página web de la Superintendencia de Seguridad Social establece que esta nueva forma legal le permite a los padres “ausentarse justificadamente de su trabajo durante un tiempo determinado, con el objeto de prestarles atención, acompañamiento o cuidado personal [a sus hijos], recibiendo durante ese período un subsidio que reemplace total o parcialmente su remuneración o renta mensual”. Este pago dependerá si es una licencia de medio día o de día completo.

Los beneficiarios de este seguro obligatorio y solidario son los padres y madres de niños con enfermedades graves, como cáncer, entre los 1 y 18 años. Tanto trabajadores dependientes, como independientes, o que se encuentren cesantes temporalmente, pueden acceder a una licencia médica que cubre entre 45 y 90 días. Esta es transferible al cónyuge, lo que permite alcanzar los 180 días, es renovable por más de esa fecha si es que se trata de un niño en estado terminal de la vida y se puede tomar de forma continua o discontinua.

“A diferencia de una licencia común, te puedes tomar tres días y sí te los pagan. No te los reducen”, explica Beatriz Troncoso, directora de Oncomamás, corporación de padres y madres de niños con cáncer. “Le sirve más a la gente que está en regiones, por ejemplo, que vienen a control o a exámenes de los niños. Les sirve mucho porque viene cuatro días, toman lo que necesitan no más y no quince, que es lo mínimo que era de licencia”, agrega.

Su implementación se ha llevado a cabo de forma gradual, por lo que ya cubre tres de las cuatro fases dispuestas en su inicio. Desde el 1 de febrero de 2018 que cubre el cáncer y los tratamientos destinados al alivio del dolor y cuidados paliativos por cáncer avanzado. En julio de ese mismo año se incluyeron los trasplantes de órgano sólido y de progenitores hematopoyéticos (trasplante de médula ósea). A partir de enero del 2020, la cobertura incorporó la fase o estado terminal de la vida y en diciembre se sumarán los accidentes graves con riesgo de muerte o de secuela funcional grave y permanente. Este último punto, según lo dispuesto por la ley, sólo considera a los niños que tengan hasta 15 años.

Para acceder al seguro en los casos de cáncer, trasplantes y accidentes graves con riesgo de muerte, es necesaria la licencia médica y un informe complementario del médico tratante. Para las situaciones de estado terminal de la vida, a estos documentos se suma un escrito emitido por el director del área médica que confirme el estado del niño. Cada 90 días se entrega un informe para hacer extensible esta licencia.

Los requisitos también varían de acuerdo a la persona que solicita el seguro. Para los trabajadores dependientes debe existir una relación laboral vigente al inicio de la licencia médica y haber registrado, como mínimo, ocho cotizaciones previsionales en los últimos 24 meses, de las cuales las tres anteriores a la licencia deben ser continuas. Estos documentos tiene que presentarlos al empleador.

En la misma cantidad de meses, los trabajadores independientes deberán registrar 12 cotizaciones previsionales, de las que cinco deben ser continuas. En este caso, sus documentos debe presentarlos directamente en la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (Compin).

Los trabajadores que estén cesantes temporalmente deben tener 12 meses de afiliación previsional anteriores al inicio de la licencia médica y registrar ocho cotizaciones previsionales en los últimos 24 meses. Las tres últimas cotizaciones registradas, dentro de los ocho meses anteriores al inicio de la licencia médica, deberán ser en virtud de un contrato a plazo fijo o por obra, trabajo o servicio determinado, lo que deberá acreditarse adjuntando copia de dicho contrato.

Si tienes más dudas acerca de esta ley y todos los requisitos para acceder al seguro puedes visitar la página de la Superintendencia de Seguridad Social: https://www.suseso.cl/sel/606/w3-propertyvalue-137400.html

Para la realización de este artículo se recopiló información del sitio web de la Superintendencia de Seguridad Social y se conversó con Beatriz Troncoso, directora de Oncomamás.