Muchos pacientes con cáncer de sangre y otros trastornos sanguíneos no pueden sobrevivir sin una donación de células madre. Para la mayoría, la búsqueda de un donante no emparentado que sea genéticamente compatible, es el comienzo de una carrera contra el tiempo: cuanto más rápido se encuentre el adecuado, mayores serán las posibilidades de supervivencia del paciente.
En este contexto, la “congelación” o “criopreservación” de las células madre sanguíneas excedentes, facilita la rápida disponibilidad de la donación que tanto se necesita. El Banco de Células Madre DKMS criopreserva y almacena unidades de células madre de sangre periférica (aféresis) procedentes de excedentes de donaciones, con el consentimiento informado del donante.
De este modo, una sola extracción puede traducirse en dos oportunidades de salvar vidas, sin necesidad de una segunda donación. Estas unidades se denominan Unidades Criopreservadas de Donantes Adultos, o ADCU por sus siglas en inglés.
Tradicionalmente, el proceso entre la búsqueda de un donante y la realización del trasplante puede durar hasta 12 semanas. Con las ADCU, el injerto ya está disponible y listo para su envío inmediato, lo que permite comenzar el tratamiento en cuestión de días y evitar las complicaciones clínicas asociadas a una espera prolongada.
Nos enorgullece anunciar que las 4 primeras ADCU se enviaron a pacientes que necesitaban urgentemente un trasplante de células madre. Estos casos incluyeron “refuerzos” para pacientes previamente trasplantados del mismo donante y también un trasplante primario. Esto demuestra el impacto real de esta estrategia: optimización logística, mayor eficiencia clínica y una mejor experiencia para el donante.
Las células almacenadas en el Banco DKMS, solo las solicitamos a los donantes que ya hayan sido seleccionados para una recolección de células madre periféricas (aféresis) para un paciente específico.
Para el donante no significa ningún esfuerzo ni riesgo agregado para la salud, ya que el procedimiento se realiza de manera estándar con técnicas seguras, donde se procesa el volumen de sangre permitido. Las células recolectadas de esta manera son donadas al paciente que necesita el trasplante y las células restantes se almacenan en el Banco de Células Madre DKMS.
Es posible que pronto, esas mismas células, permitan que otro paciente reciba un trasplante de células madre que le salve la vida. Cuando esto ocurre, se informa oportunamente a los donantes elegibles para una donación almacenada en el Banco de Células Madre DKMS, a los que también se les solicita una declaración de consentimiento adicional.
Actualmente, el Banco de Células Madre DKMS cuenta con más de 300 ADCU disponibles para trasplantes inmediatos, distribuidas a nivel mundial a través del Registro DKMS. Esto nos permite ofrecer soluciones rápidas a pacientes en situaciones críticas, incluso con distintos grados de compatibilidad, en coordinación con el equipo médico.
“Nuestros donantes voluntarios pueden salvar dos vidas con una sola donación. Se trata de un enfoque ético, eficiente y centrado en el paciente”, afirma el Dr. Alexander Platz, director médico del Banco de Células Madre DKMS.
Este modelo innovador reafirma el compromiso de DKMS con la medicina de precisión y el desarrollo de soluciones concretas en un campo en el que el tiempo puede marcar la diferencia.

