Historias de donantes

“Me siento muy contenta de haber podido ayudar a un paciente que me necesitaba”

Catalina Román tiene 23 años y es estudiante de derecho. Cuando recibió el llamado para donar quiso gritar de emoción. “La verdad es que el trato de los médicos y del equipo de DKMS fue maravilloso, desde el primer llamado”, dice. A continuación, su testimonio.

Última actualización: 28/09/2021

“Me registré por una publicidad que vi en Facebook. Tengo un primo que tuvo leucemia cuando niño y que hoy está en remisión, pero el sufrimiento de sus padres no se lo doy a nadie. Además, el proceso de donación no tiene ninguna consecuencia negativa para mi salud. Es tan poco invasivo, pero puede ayudar demasiado, es una responsabilidad y una emoción gigante ser parte de él.

Me llamaron cuando estaba haciendo la fila para recibir la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus. Se me apretó el pecho, me dieron ganas de llorar y gritar a la vez. Me siento muy contenta de haber podido ayudar de alguna forma a un paciente que me necesitaba, me siento muy emocionada.

Ninguno de los métodos me asustaba, mi única preocupación era estar en buenas condiciones para rendir en la universidad porque justo coincidió la fecha de la donación con mi semana de exámenes.

La verdad es que el trato de los médicos y del equipo de DKMS fue maravilloso, desde el primer llamado. Me sentí muy tranquila y cómoda, el equipo que estuvo conmigo en la FALP fue el mejor que me pudo haber tocado, estuvieron pendiente de mi en todo momento. La experiencia fue excelente gracias a todo el equipo que me acompañó.

El más reacio a todo el proceso fue mi papá, le generaba mucha desconfianza y tenía miedo de que algo me pasara. Sin embargo, cuando vio lo segura que fue la donación y supo más sobre el paciente, se arrepintió de haber sido tan pesimista.

Me gustaría mucho poder tener contacto con la persona que ayudé. Trato de no pensar mucho en ella, no quiero encasillar mi donación a una persona determinada, me basta con saber que mi donación le haya podido ayudar un poco y que tenga una recuperación maravillosa.

Ser donante de células madre sanguíneas es una responsabilidad enorme. A quienes tienen dudas les puedo decir que los miedos son infundados, el procedimiento no es invasivo y no causa problemas a nuestra salud. Perdemos quizá horas de nuestra vida, pero ello no es comparado con el sentimiento de felicidad y orgullo que se siente luego de la donación. No lo duden, no hay muchos riesgos ya que el personal toma todas las medidas necesarias para garantizar nuestra salud y la del paciente”.

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