Historias de donantes

Cristian, el donante número 400: “Nunca pasó por mi cabeza decir que no”.

Se registró en su trabajo hace más de tres años y siempre mantuvo su convicción de ayudar movido por una historia personal. En junio concretó su donación de células madre sanguíneas, la que se transformó en la ayuda número 400 que entregamos para un paciente con cáncer de sangre.

03/07/2024

Hace tres años, Cristian Arévalo se registró en una campaña de DKMS en la empresa de alimentos donde él trabajaba. Junto con sus compañeros de trabajo se acercó al stand de la Fundación. “De ese grupo fuimos algunos los interesados en registrarnos y dijimos: ‘No perdemos nada’”, recuerda.

Un año y medio después, resultó compatible con un paciente que lo necesitaba y él no dudó en ayudarlo, movido también por una historia familiar. “Siempre hemos sido de aquellos preocupados por ayudar lo que más podamos. Mi abuela paterna falleció por un cáncer de sangre y estas instancias en esos tiempos no existían… que hoy exista esta posibilidad de que alguien pueda ayudar a una persona como ella, es increíble. No todos son niños, también hay gente adulta”.

Desde que recibió el primer llamado hasta hoy, siempre sostuvo su decisión. “Nunca pasó por mi cabeza decir que no”, afirma. Eso sí, su convicción no estuvo exenta de los nervios de la noche previa a la donación. “Me dormí súper nervioso. Tenía miedo a no despertar con la alarma o que el vehículo que me venía a buscar no llegara. De colocarme a la hora la inyección del medicamento y más”, dice el constructor civil.

Todo salió bien. Cristian recuerda el proceso de aféresis como algo rápido: ese día llegó al Centro de Recolección DKMS y se recostó en una de las sillas clínicas. Durante unas tres horas estuvo conectado a una máquina que a medida que extraía su sangre por un brazo y filtraba las células madre sanguínea, por el otro se la devolvía al cuerpo.

Su donación marcó todo un hito para DKMS Chile, al transformarse en la vez que por número 400 ayudamos a un paciente con cáncer de sangre. “Es genial alcanzar un número así, pero se puede mucho más. Entre más seamos los que estamos inscritos, más posibilidades hay de que este número sea mayor”.

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